| La
Triada de la Atleta Femenina
Por Juan Manuel Sarmiento Castañeda,
M.D.
Universidad El Bosque
Bogotá, Colombia
Los diversos beneficios de la actividad física y deporte
sobre el organismo son bien conocidos. Sin embargo, en algunas
ocasiones el gran deseo de mejorar la apariencia física
y el rendimiento puede llevar a las atletas a desarrollar
lo que se conoce como "la Triada de la Atleta Femenina".
Este síndrome, ha sido descrito principalmente en atletas
que participan en deportes donde es importante la apariencia
física delgada como lo son la gimnasia, clavado, patinaje
artístico y nado sincronizado; deportes donde es importante
el bajo peso para una buen desepeño, como la maratón,
natación, esquí a campo traviesa; y deportes
donde se compite por categoría de peso como el judo,
karate, y el tae kwon do.
La triada de la atleta femenina es un síndrome descrito
por primera vez en el 1992 por un panel de expertos del Colegio
Americano de Medicina Deportiva. Este síndrome se caracteriza
por tres condiciones diferentes: desordenes en la ingesta
de alimentos, amenorrea y osteoporosis. Usualmente ocurre
en adolescentes y jóvenes mujeres atletas. La prevalencia
real de este síndrome no se conoce exactamente pero
se estima que los desordenes de alimentación y la amenorrea
son más prevalente en atletas que en la población
general.
Desordenes en la Ingesta de Alimentos
Los desordenes de alimentación son comportamientos
de ingesta inadecuada de alimentos utilizados, con el propósito
de perder peso para mantener una apariencia delgada. Esto
se puede acompañar de conductas inapropiadas tales
como vomitar, purgarse y utilizar medicamentos, diuréticos
o laxantes con el propósito de perder peso rápidamente.
La restricción excesiva de la ingesta calórica
y el disbalance hidroelectrolítico próoducido
por estas conductas llevan a la desnutrición y por
ende a una reducción en la fuerza, la resistencia,
el tiempo de reacción, la velocidad y la habilidad
para concentrarse. Todo esto se traduce en una disminución
del desempeño deportivo y al aumento del riesgo de
lesiones.
Dos desordenes de alimentación que se pueden observar
en atletas son la anorexia y la bulimia nerviosa. La anorexia
se caracteriza por la restricción deliberada de alimentos
por parte de la atleta por el afán de ser delgada y
el temor a engordar. Esta condición usualmente termina
en la desnutrición. La bulimia se caracteriza por periodos
de aumento en la ingesta de alimentos sin control, seguido
de reducción de peso por vómito o laxantes.
Varios factores contribuyen al desarrollo de estas alteraciones
como lo son la presión social para estar delgada, dietas
crónicas, baja autoestima, depresión, alteraciones
familiares, abuso físico o sexual y factores biológicos.
En las atletas, también incluye el perfeccionismo y
la presión a la cual están expuestas por parte
de entrenadores y padres.
Signos y Síntomas de Anorexia
Gran perdida de grasa y masa muscular
Piel y cabello seco
Manos y piel fría
Pérdida de menstruación
Lanugo en cara y tronco
Disminución en la concentración
Presión y pulso bajos
Signos y Síntomas de Bulimia
Erosión en esmalte dental
Diarrea o constipación
Dolor abdominal
Dolor de garganta
Irregularidad menstrual
Hemorragia conjuntival
Callos en los dedos
Amenorrea
Se define como la falta de menstruación ya sea por
que nunca ha ocurrido en mujeres mayores de 16 años,
o por que la ausencia e tres a seis ciclos en meses consecutivos
después de la primera menstruación. La amenorrea
en las atletas es causada por una alteración en las
hormonas del ciclo menstrual. Se observa una disminución
en el nivel de estrógeno similar al observado en mujeres
post-menopaúsicas. Esta disminución en el nivel
de estrógeno se asocia con una alteracion entre la
formación y la reabsorción de hueso que resulta
en una pérdida ósea irreversible.
Osteoporosis
Esta alteración consiste en la disminución
prematura de la masa ósea y alteración en la
estructura de los huesos con una inadecuada formación.
Esto resulta en una disminución en la masa ósea,
lo cual aumenta la fragilidad de los huesos y la probabilidad
de fracturas por estrés. Se ha descrito que puede ser
irreversible a pesar de una suplementación adecuada
de calcio, regreso de la menstruación o terapia con
estrógeno.
Tratamiento
Es importante que los entrenadores que observen algún
síntoma de los componentes de la triada de la atleta,
consulten de inmediato con algún profesional de la
salud para la pronta intervención. Se han reportado
varios casos de atletas que han muerto debido a los desordenes
en la ingesta de alimentos. La triada requiere de un manejo
por varios profesionales de la salud que incluya médicos,
nutricionistas, sicólogos y siquiatras. La ayuda de
los entrenadores es fundamental en el proceso de recuperación
de las atletas. El grupo de profesionales de la salud debe
trabajar en unión con los familiares, compañeros
atletas y entrenadores.
Se recomienda disminuir la intensidad del ejercicio en un
10 a 20%, fomentar un adecuado balance nutricional para aumentar
el peso en 2 a 3%, con énfasis en aumentar la ingesta
calórica progresivamente en un 10 a 20%, ingerir un
complemento de calcio (1,500 mg/día) y vitamina D.
Para la restauración de la menstruación se ha
recomendado terapia con estrógeno y progesterona luego
de una consulta médica especializada.
Resumen
Muchas atletas se esfuerzan demasiado por ser más
delgadas, lucir mejor y obtener un alto rendimiento deportivo.
Algunas se ejercitan demasiado y no comen suficiente, con
el objetivo de lograr un peso que no es adecuado ni realista.
Esto puede llevarlas a sufrir del síndrome de la triada
de la atleta femenina que se caracteriza por desordenes de
alimentación, amenorrea y osteoporosis y que puede
tener consecuencias serias en el organismo a corto y a largo
plazo. Los entrenadores deben estar alertas a los signos y
síntomas de este síndrome y buscar ayuda de
un profesional de la salud de inmediato.
Juan Manuel Sarmiento Castañeda, M.D., es coordinador
del postgrado de Medicina del Deporte en la Universidad El
Bosque y coordinador de la Unidad de Acondicionamiento Físico
y Rehabilitación de General Motors en Santafé
de Bogotá, Colombia. También es miembro del
BASE para Latinoamérica.
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